Impermeables a los gases, al líquido refrigerante y al aceite
Deformables, libres de reapriete, distorsión mínima
Resistentes a influencias químicas (gas de combustión, lubricante/refrigerante)
Las construcciones de motor optimizadas en cuanto a peso ayudan a reducir el consumo de combustible y las emisiones. En los motores diésel ésto resulta en presiones de encendido más elevadas
Disminución de la rigidez de los componentes gracias a aleaciones ligeras y al espesor reducido de la fundición